Poco a poco ya se va acercando el verano, las ganas de tomar el sol y estar en la piscina. Si tienes una te recordamos que para que todo esté listo y funcione correctamente, es necesario realizar una previa limpieza de piscinas en comunidades.
El mantenimiento de la limpieza se debe desarrollar durante todo el año. Pero ay que prestar especial interés durante los meses de verano. Para ello es importante contactar con una empresa de limpieza profesional, que ofrezca servicio de limpieza y mantenimiento de piscinas a domicilio.
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ToggleEl mantenimiento adecuado de una piscina es fundamental para garantizar la calidad del agua, la seguridad de los usuarios y el correcto funcionamiento de las instalaciones. Por ello, una empresa especializada en limpieza de piscinas debe llevar a cabo una serie de tareas periódicas de limpieza, revisión y control de parámetros.
Una de las primeras labores consiste en retirar hojas, insectos y cualquier otro residuo que pueda acumularse en la superficie del agua. Además, es necesario realizar la limpieza de escaleras, duchas, bordes y demás áreas de uso frecuente.
Cuando la suciedad lo requiere, también se procede a la limpieza del fondo y las paredes de la piscina, eliminando algas, sedimentos y otros restos que puedan afectar a la calidad del agua.
Dentro de las tareas de mantenimiento de piscinas, es imprescindible comprobar el correcto funcionamiento de los equipos de depuración.
Para ello, se revisan los sumideros de fondo, se limpian los filtros y la bomba de recirculación, y se realiza una comprobación de la presión del sistema para detectar posibles anomalías o acumulaciones de suciedad.

La dureza del agua indica la cantidad de sales de calcio y magnesio presentes en la piscina. Mantener este parámetro dentro de los valores recomendados ayuda a prevenir incrustaciones y problemas en los equipos.
Los niveles óptimos suelen situarse entre 150 y 250 mg/L.
El pH es uno de los parámetros más importantes en el mantenimiento del agua de una piscina. Debe analizarse diariamente para garantizar la eficacia de los productos desinfectantes y evitar irritaciones en la piel y los ojos.
El valor recomendado debe mantenerse entre 7,0 y 7,8. En piscinas con sistemas automáticos de regulación, es necesario comprobar periódicamente que los equipos funcionan correctamente y mantienen el nivel adecuado.
El cloro es el principal desinfectante utilizado en la mayoría de las piscinas. Por ello, es fundamental controlar sus niveles a diario.
Una concentración excesiva puede provocar irritaciones, quemaduras o conjuntivitis, mientras que una cantidad insuficiente favorece la proliferación de bacterias y microorganismos.
Los niveles de cloro residual libre deben mantenerse entre 0,5 y 2 ppm para garantizar una correcta desinfección del agua.
Para conservar una buena calidad del agua, se recomienda renovar diariamente aproximadamente un 5 % del volumen total de la piscina.
Asimismo, será necesario aumentar el aporte de agua nueva cuando los niveles de conductividad superen significativamente los valores del agua de llenado, garantizando así unas condiciones higiénicas óptimas durante toda la temporada.
Todos estos puntos son necesarios seguirlos estrictamente para que todo funcione correctamente. Si quieres más información sobre la limpieza de piscinas en comunidades ponte en contacto con nosotros.
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